Comunicado de prensa
El SER de Curazao apuesta por la IA, pero con criterio humano
Willemstad, 25 de marzo de 2026 — El Consejo Económico y Social (SER) de Curazao quiere seguir utilizando de forma responsable herramientas de inteligencia artificial generativa para apoyar su labor consultiva. La decisión llega tras una reciente serie de masterclasses sobre IA dirigidas a asesores y empleados del organismo, celebradas los días 19, 20 y 24 de marzo en la sede del SER, en Ansinghstraat.
Para este órgano consultivo, la IA no es un fin en sí mismo, y menos aún un sustituto del criterio humano. La tecnología puede resultar útil para resumir expedientes extensos, ordenar información, mejorar la redacción, establecer comparaciones y hacer más accesibles asuntos complejos ante la opinión pública. Pero en lo esencial —la interpretación jurídica, la ponderación de intereses, la sensibilidad institucional y la formación del criterio consultivo— la decisión sigue siendo humana. Por eso, el SER fija una regla de partida: la IA solo puede utilizarse como herramienta de apoyo y nunca asumir la deliberación ni la función de asesoramiento.
Ese enfoque descansa, según una guía aún en fase de borrador del órgano consultivo tripartito, en tres principios básicos: responsabilidad humana final, protección de los datos personales y garantía de calidad, integridad y verificabilidad. En la práctica, eso implica que los asesores y empleados del SER deben recurrir a la IA con un propósito claro y con prudencia, evitar la introducción de datos personales innecesarios, verificar hechos y fuentes y poder explicar en todo momento por qué se ha empleado una herramienta, qué datos se han introducido y quién ha revisado el resultado. Si hay dudas, la norma es simple: la herramienta no se utiliza.
“El SER quiere aprovechar las oportunidades que ofrece la nueva tecnología sin renunciar a la independencia, la diligencia y la confidencialidad”, afirma Raúl Henriquez, director y secretario general del SER de Curazao. “La IA puede apoyar el trabajo, pero nunca sustituir la valoración profesional ni la responsabilidad humana”.
La línea adoptada por el SER se inscribe en una tendencia más amplia dentro del sector público, donde el uso responsable de la IA generativa se vincula cada vez más a exigencias tecnológicas, organizativas, éticas y jurídicas.
Para el SER, en definitiva, la IA no es un salto al vacío, sino una decisión deliberada: selectiva cuando puede serlo, prudente cuando debe serlo y siempre al servicio de un mejor asesoramiento.


